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viernes, 4 de abril de 2014

Miedo a amar, búsqueda de la perfección y otras pendejadas (que todos hacemos)

Durante mi adolescencia y hasta...bueno...hoy, he tirado muchos papeles de intelectual con aires de superioridad. Esto probablemente producto de sobrevaloración de mis acciones por parte de quienes me redearon de chico.
  • Yo: boté mi chicle en la basura
  • Familia: WAO! Eres super inteligente, seguro serás ambientalista! Ay que bueno que el que salvará el planeta es de nuestra sangre, eres el mejor!
(esto no pasó en realidad, por cierto...pero está cerca)
La vaina es que uno se acostumbra a estas cosas...y te las crees. Cuando te refuerzan demás, tiendes a creerte la gran vaina, el que más sabe o más rápido aprende algo, el que puede ser el mejor en lo que sea...el que sabe qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo.

Mansa estrellada me di.

Luego de pensar en la escuela que quería ser filósofo (vamos, Jesús del pasado, ni siquiera te gustaba leer), y pasar varios años estudiando una carrera que, si bien me gusta, no me apasiona al punto de decir que es lo que quiero hacer por siempre, me di cuenta de esto. Me di cuenta de que no sabía qué quería. No había encontrado lo que me apasionaba. Y esto derrumbó toda esa guilla prepotente. Todo eso de saber lo que estaba haciendo, de ser "el que estaba bien encaminado" se fue a la mierda. Me quedé sin nada...mejor dicho, me di cuenta de que no tenía nada.

Me di cuenta de que no me gustaban cosas que pensaba me gustaban, que me había dejado influenciar por conocidos, familiares e incluso extraños idealizados y me creí el cuento de que soy el intelectual, maduro, serio, bien encaminado y que sé siempre qué voy a hacer..que tengo un plan de vida. (¿Identidad? ¿Qué es eso?)

Darme cuenta de que la imagen que tenía de mi mismo y cómo me proyectaba era todo un acto fue aterrador. Pero también liberador. Conocerme me permitió saber qué me gustaba en realidad y qué no...y así llegó a mi vida el cine.

Qué genial encontrar lo que se quiere hacer el resto de la vida! Pero esto significa que ya sé qué debo hacer para sentir que trabajo en lo que quiero. Que ya encontré lo que amo...y ahora tengo que vivirlo.

QUE MIEDO.

¿Miedo por qué? Porque ya no estoy encerrado en mi burbuja de seguridad, especulando sobre el futuro, creyendo que estoy haciendo algo cuando en realidad no hago nada. Ahora encontré lo que amo y debo hacer lo que amo, y sé que si fracaso en esto la caída será grande. Y eso da terror.

De saber lo que hay que hacer a en verdad hacerlo -irónicamente- hay un espacio bien grande que pronto se va llenando de inseguridades y temores.

Y creo que muchos andamos así...sin atrevernos a amar. O quizá aún no llegamos a ese punto y aún andamos creyendo que nos conocemos. Creyendo que sabemos quienes somos, y en realidad nunca nos hemos detenido a vernos.

Hablan de "ver lo que pasa a nuestro alrededor"...ja.

¿Cómo esperamos que la gente vea lo que pasa afuera si ni siquiera se han sentado a ver lo que pasa dentro de ellos mismos?


Cambiemos de contexto.


Cuando se encuentra a la persona que se ama, a algunos les pasa que actúan como idiotas por temor a lo que sienten: verdadero amor.

Epa, y no toy defendiendo a tu exnovio/a pendejo/a que te hizo esa cagada por idiota y después vino a pedir perdón de rodillas jurando que te ama y ahora te stalkea en twitter, facebook, instagram, linkedin, grinder, y tus panties se pierden misteriosamente. No. Sólo doy una posible explicación, no necesariamente aplicable a todo caso.
Igual, si se roba tus panties probablemente tas mejor sin él, ¿no?

Amar es aterrador

Nos da tanto poder mientras nos deja tan vulnerables que quedamos en un estado de confusión que pocos pueden manejar.

Algunos dicen que el verdadero amor no lo encuentra todo el mundo...yo digo que todos encontramos el amor, pero no todos tienen los huevos para amar.

El amor es algo difícil. No he tenido mayor reto en mi vida que amar como amo a mi novia. Ha sido lo mejor que me ha pasado.Y he aprendido, gracias al amor, que las mejores cosas del la vida -algunas veces- son las más difíciles de conseguir o mantener.

Y la parte de mantenerlo es la más difícil, aunque muchos crean que conseguirlo es la odisea.

Todos los días veo gente pidiendo a alguien que los ame.
"Man pls alguien venga y deme amor" 
"Yo sólo quiero alguien que me ame como yo lo amo"
Dejando a un lado lo patético que se ve, en serio están seguros/as de que es AMOR lo que buscan? Y si lo encontrasen, ¿qué? ¿Han pensado en lo que sigue?

Es una tendencia, creo, buscar al "príncipe azul" o a la "mujer de tus sueños"

*insertar risa burlona condescendiente*

Y se crean ideas locas de la pareja que quieren....tipo:
"el hombre de mi vida tiene que amar ver doctor who tanto como yo" 
No tiene que hacer nada, estúpida, cállate.

Y no falta el pendejo que sale con:
"quiero una novia que juegue WOW, tome pintas y haga concurso de eructos conmigo" 
Cásate con tu mejor amigo y no jodas pues. Ah, no, es que también quieren que la man sea una "lady", esté super wena pero sin hacer ejercicio pa que no se preocupe por cerdear todos los días y no les obligue a comer vegetales, que se haga depilación total, que quiera tener sexo siempre que él quiera y "parkee con los frenes".

...AH, y que "no joda"
Sean serios...
Busquen personas, no caricaturas. El amor es algo real y se tiene entre personas reales. Nadie es perfecto, nadie nunca lo será. Esa es la belleza de la gente, que aún con sus imperfecciones son maravillosas. Ser capaz de ver esas cosas maravillosas en alguien junto con las cosas desagradables sin dejar que estas manchen nuestro afecto por ellas...eso es amar.

Aclaro: nada en contra de quienes buscan cosas específicas en alguien, pero recordemos lo de ser flexibles que mencionaba en mi post anterior.

Y por ahí sale el que dice "nadie cree en el príncipe azul". Claro que no...espero. Nah. Nadie cree eso, al menos no literalmente, hablo del príncipe azul como el arquetipo de hombre perfecto que tiene cada quien. Consciente o inconscientemente.

Puede que tu príncipe azul sea un gordo pelirrojo con barba y el de otra es un flaco moreno y lampiño. Da igual.

La vaina es esta: te vas a enamorar de quien te enamores. Y aunque tu "mujer perfecta" es la que toma pintas y eructa, si te enamoras de la "ridícula" que sólo toma mimosas y te putea cada vez que eructas, CRÉEME que le vas a 'perdonar' el no ser exactamente lo que tú querías...porque generalmente lo que creemos querer no es lo que al final terminamos amando.

Y es que, como dijo el genio Jorge Drexler: 
"uno no elige de quién se enamora ni elige qué cosas a uno lo hieren"
Lo que uno sí elige es si estar con la persona que amas. Uno elige si te quedas o no con el man que amas pero te pega, o si sigues con quien amas después de que te quemó...o, menos dramático, si le perdonarás a quien amas que no guinde su toalla después de bañarse.

Eliges si seguirás con esa persona a pesar de que no es exactamente como quisieras que fuera tu pareja.

Y te digo algo: puedes terminar enamorao de una china aunque odies el chow mein. Y te vas a jartar sus tallarines como si fuera pan de Dios. Por amor.

Así pues, uno no elige a quién o a qué ama, así que por encontrarlo ni preocuparse. La vaina viene después de encontrar lo amado...después de saber con toda seguridad qué o a quién amas es que viene lo difícil: quedarse con lo que se ama a través de toda adversidad, de todo reto, de todo obstáculo...o darse por vencido y conformarse con ver sus fotos en instagram y robar sus panties.

Yo no sé ustedes...pero aunque tenga miedo a fracasar, a caer, a no ser siempre bueno...yo sé que amar siempre me llenará más que no hacerlo. Amar siempre vale la pena. Lo he vivido en mi relación y estoy seguro de que lo viviré trabajando en lo que amo y cuando tenga hijos y cuando lleguen más cosas y personas a quienes amar.

Amar siempre es bueno. Lo malo es no dejarse amar. Dejar que el miedo nos consuma.

Así que propongo algo: sea lo que sea de lo que tienes miedo a enamorarte en este momento...de alguien, de un arte, de una profesión...deja la awebason.

¿Va  ser difícil? Claro. Pero, ¿qué sería la vida sin retos? Una serie de eventos insípidos. Una vieja rutina aburrida. Nada más que el preámbulo de la muerte. Qué pereza.

Yo no sé ustedes, pero yo quiero vivir bien. Y para vivir bien hay que amar. Amar te cambia, te mejora, te hace crecer y encontrar cosas de ti que no conocías.

Como me dijo mi sabia novia:
"De alguna forma, amar te estabiliza y te muestra realmente quién eres...y eso da miedo." 

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PD: tripeo que pueden dejar comentarios, lo había olvidado. Me gustaría mucho si comentan algo. Pueden decirme desde "Tas en verga Jesús, deja de escribir" hasta "Te hice una estatua con el chicle que has masticado", si les gustaría que escriba de algo (tirando papeles dizque aceptando solicitudes, velo)

Nah, en serio. Todo comentario está cool, es un honor ser leído y espero al menos entretenerlos por un rato~

sábado, 29 de marzo de 2014

Yo opino...

...que después de un hiato excesivamente largo y poco saludable, es hora de volver a escribir. Esta vez en serio.

Estuve pensando en qué tema darle al blog...de qué hablar. Seguir escribiendo cuentitos inspirados en canciones, escribir poemas, crear historias "cutes", etc...y pues sí puede que escriba todo eso....pero reflexionando más, al final me di cuenta de una cosa: sólo quiero dar mi opinión.

Y supongo que todos queremos darla.

Querer opinar parece ser algo tan inherente al ser humano como querer tener sexo... o querer resaltar sobre los demás. Es simplemente algo que hacemos, incluso cuando no se nos pide.

Y, coño...cómo anda suelto el que tira opiniones idiotas, ah?

Lo cual es irónico, porque aquellas personas seguro piensan que nuestras opiniones son idiotas.

Supongo que todos somos el idiota de alguien.

Una de las cosas más hermosas que he aprendido estudiando psicología es un concepto bien sencillo: diferencias individuales. Cada individuo, aunque haya vivido las "mismas experiencias" que otro, percibe el mundo, se relaciona con él, tiene pensamientos, sentimientos, ideas, creencias, todo, todo, TODO totalmente diferente.

"Cada persona es un mundo" dicen...y, pues, es verdad.

Probablemente hayas asentido leyendo eso. "Ofi, todos somos diferentes". Claro que sí. No importa con quien hables...puede ser un rabino, un chakalito, un evangélico, un yeyesito...todos estamos de acuerdo con que "todos somos diferentes". La vida simplemente es así. Es algo que hemos aceptado. Y personalmente me parece algo hermoso que por lo menos en eso tengamos la misma opinión.

Pero, como muchas cosas que "hemos aceptado"¿...realmente lo hemos hecho? ¿Realmente hemos interiorizado la idea de que todos somos diferentes?

Respuesta: qué verga, man. (decir "no" era muy básico)

"Todos somos diferentes", "respetemos las diferencias individuales", blabla... frases tan fáciles de decir y tan difíciles de aplicar a nuestra vida.

Y podría hablar por horas de cómo no aceptamos las diferencias individuales en miles de contextos, pero este articulito se trata de las opiniones...y se trata de eso porque es lo que menos respetamos el uno del otro...o al menos esa es mi opinión, pues.

El otro día alguien comentaba en Twitter que esta red social está hecha para asemejar interacciones reales (ofi...), por lo que las discusiones son normales y tiene mucho sentido pelearse por twitter por tener opiniones diferentes. Porque obviamente en la vida real cuando vemos a extraños comentando sobre algo, vamos hasta su mesa, nos sentamos junto a ellos y les hacemos tragar nuestras opiniones contrarias a lo que sea que hablan hasta generar tanta mala vibra que cortamos la relación -que en un principio nunca tuvimos, por cierto- con ellos.

Es totalmente normal.

Obvio.

Todos lo hacemos...no?


De este pequeño comentario surgieron muchos pensamientos en mi cabeza: ¿qué idea tiene la gente de lo que es una opinión? ¿Hasta qué punto son respetadas las opiniones? ¿Cuántos confunden opiniones con hechos? ¿Cuántas amistades se han dañado por no entender que tener opiniones diferentes no tiene por qué alejarnos?


La RAE define opinión así:

Opinión. (Del lat. opinĭo, -ōnis).
  1. f. Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable. 
  2. f. Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo.
Recalquemos "cuestionable" de la primera definición. Esta palabra se define como "dudoso".

Entonces, básicamente...una opinión es algo que se dice o piensa sobre algo, pero no es completamente cierto ni falso. Sólo es una opinión, y las opiniones varían de persona a persona. Y a menos que estés en la edad media y la Iglesia Católica te mande a quemar por pensar diferente...pues realmente una opinión no mata.

Aclaro: las opiniones no matan. Lo que la gente hace por simples opiniones sí mata, pero a eso llamemosle estupidez.


¿Qué idea tiene la gente de lo que es una opinión? 

Un insulto. Una agresión. Un acto egoísta cuyo único propósito es disminuirte como persona, desvalorar tu intelecto, tu estilo de vida, tu personalidad, tu todo. Una opinión es un ataque directo a ti, y es razón para pelear fuego con fuego, tirarse bolas de "opiniones" venenosas el uno al otro hasta que uno de los dos no pueda más.

NO SEÑORES. Una opinión no es más que eso...una opinión. Si a mi me gusta una manzana y tú opinas que son malas, me sabe a nalga, a mi me gusta y a ti no pues, vamos a tomar pintas que eso sí nos gusta a los dos. Tú una Atlas y yo una Panama, porque cada uno opina, respectivamente, que esa es la mejor cerveza.

Cuál es la necesidad de hacer show o drama porque alguien opinó diferente a nosotros?

Lo que se dice: 

  • Juana: "Ay viste lo que dijo...yo dije que me gustaba el reggae y la man de una vez saltó a decir que el reggae mínimo era una mierda. Qué grosera."

Lo que pasó:

  • Juana: A mi me gusta bastante el reggae, me gusta bailarlo y me recuerda a mi infancia porque mi papá lo escuchaba buco.
  • María: a mi no me gusta, me parece mucha bulla y las letras me desagradan, pero normal.


¿Hasta qué punto son respetadas las opiniones?

Pues hasta el punto en que empiezan a diferir de las tuyas. Veo familias pelearse por no opinar igual sobre partidos políticos. Hermanos que dejan de hablarse porque uno piensa que el CD es el que es y el otro piensa que Martinelli es Chavez versión 2.0. Y me parece tan triste...y lo más triste es que a nadie parece ver que esto está mal. Pelearse por tener opiniones diferentes es normal. Es una razón válida para enemistar con alguien.

Las diferencias individuales enriquecen nuestra convivencia. De las diferencias muchas veces surgen las mejores cosas. O nunca les ha pasado que si un familiar viejo ve que no les gustan los pies, les dice "ayy espera a que te enamores, seguro le vas hasta a besar los pies"? (Historia real: me pasó. Pero es que los pies de ella son hermosos y me dan ganas de besarlos pues.)

Las diferencias no tienen que separarnos. Las diferencias pueden unirnos. No hay conversación más enriquecedora que aquella en la que diferentes puntos de vista son expuestos sobre un tema y cada quien se lleva a su casa una pieza nueva de conocimiento.

Si no opináramos diferente la vida sería monótona. No habría de qué hablar. Opinar es necesario para la socialización. Pero no tiene por qué ser motivo de peleas.


¿Cuántos confunden opiniones con hechos? (...y hechos con opiniones)

Una manzana es una fruta. Eso no es una opinión. Eso es un hecho. De ahí pa'lante TODO es una opinión

  • Miguel: esta manzana es como color rojo sangre
  • Gratinaldo: nombe es rojo vino
  • Miguel: pero si la sangre es rojo vino
  • Grati: claro que no, la sangre es rojo rubí
    (esto puede seguir por horas)

Es necesario tener clara la diferencia entre lo que es y lo que puede ser.

Las experiencias de vida, sumado a diferencias individuales innatas, estructuras mentales, desarrollo neuropsicológico, social, familiar, etc...tooodo esto nos llena de una carga de aprendizajes, creencias y esquemas de pensamiento que rigen la forma en que vemos al mundo. Dado a que cada una de estas experiencias son vividas de forma diferente de persona a persona, cada persona ve el mundo de forma diferente.

Si no fuera por la manera particular en que Woody Allen ve al mundo, no tendríamos sus películas llenas de ingenio y situaciones cómicas. Si Zuckerberg no hubiera sido un loser, no tendríamos facebook. Si las Kardashians no hubieran crecido ricas, no habría creado su propio programa (ah...utopías).

Nuestras experiencias nos moldean. Y no sólo en el sentido de que si te metes a HIT te moldeas pa ponerte wena, sino en todos los sentidos. Toda experiencia nos cambia. Cambiamos por segundo. Los que se meten a crossfit cambian hábitos alimenticios, rutinas diarias de vida. Los que se meten a una religión nueva expanden sus horizontes espirituales, cambian su forma de ver las cosas, se conectan con otros de manera diferente. Yo ya no soy la persona que era cuando empecé a escribir esto. Y eso es hermoso...nos da la oportunidad de conocer siempre algo nuevo, de pensar diferente, de crearnos nuevas opiniones.

La flexibilidad con que vivimos nuestra vida, opino yo, determina lo enriquecedora que esta será. 

Hay que mantener una estructura, si. No queremos psicóticos sueltos por ahí. Pero ser flexibles a las opiniones de otros, permitirnos cambiar las nuestras, ver el mundo como algo nuevo cada día...dejarnos cambiar. Todo esto es parte de lo que yo considero es una vida plena.

Las opiniones son importantes, si. Pero no dejemos que causen peleas entre nosotros. No dejemos que opiniones diferentes nos separen. Defiendan sus creencias si alguien los ataca, pero no vean una opinión diferente a la de ustedes como un ataque. Yo sé que debo dejar de hacerlo, y me esforzaré por hacerlo.

Mientras tanto, les iré tirando mis opiniones sobre muchas cosas por acá...


¿Cuántas amistades se han dañado por no entender que tener opiniones diferentes no tiene por qué alejarnos?

Ojalá cada vez menos.

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jueves, 28 de marzo de 2013

"Es gay, pero es super nice..." -sobre la lucha por la igualdad.

Hace un par de días (creo que en este caso es literal, dos días) noté que mi TL de twitter se llenaba de avatares rojos con un signo de igual ( = ) en el centro, y me pregunté "Que'jeso". Luego de preguntar y googlear, me enteré de que la gente está poniendo eso en sus profile pics de facebook y avatares de twitter para mostrar su apoyo a la igualdad en cuanto a derechos de matrimonios para las personas de orientación homosexual.

Yo apoyo esto, y en este post explicaré por qué lo apoyo, así que puse mi avatar en rojo también.

Inmediatamente surgieron en mi TL tweets radicales sobre por qué está bien que "los homosexuales" (y luego explicaré también por qué pongo esto en comillas) deben tener derecho a casarse también.

También salieron quienes estaban en contra, no del matrimonio entre personas homosexuales, sino de las personas que apoyan la causa de manera tan radical que se la pasan tuiteando vainas tipo "cómo no entiendes que los gays son geniales y merecen casarse también!".

Yo soy heterosexual, actualmente en una relación seria con una mujer maravillosa (eso es más o menos obvio por mi descripción que está ahí a la derecha ->), y con ella me senté a hablar de este tema y fue de allí de donde salieron mis ganas de escribir este post.

No me canso de decir que APOYO el "matrimonio gay", y ahora si les explicaré las comillas: me molesta, MUCHO, que incluso quienes están "defendiendo" a "los homosexuales", los están discriminando. Si, tú, que entraste a este post tripeando "uuy jesús escribe pritty seguro revienta a los mentecerradas que no apoyan!" (tirando papeles yo aquí jajaja), probablemente seas miembro de esta población de la que hablo.

Al decir cosas como "los homosexuales", "los gays son súper cool, los amo" "tengo un amigo gay, PERO es super nice! Así que apoyo el matrimonio gay", amigo, ESTÁS DISCRIMINANDO.

Veamos la definición de discriminar, según la RAE:
(Del lat. discrimināre).

1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.

Rescatemos la primera: seleccionar excluyendo. SELECCIONAR. Al decir "los homosexuales" o "los gays", estamos seleccionando a esa población, separándolos de las demás personas y encacillándolas en una categoría aparentemente distinta a la del resto del mundo: homosexuales. Eso no es así. No procede. No.

Ahora leamos la definición de homosexualidad, según la RAE:
1. f. Inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo.
2. f. Práctica de dicha relación.

No sé ustedes, pero yo por ningún lado veo que diga "especie diferente al ser humano, que se relaciona con su mismo sexo".

He visto por varios años a muchas personas defender los derechos de las personas con orientación homosexual, y sus argumentos son infinitos, muchos de ellos muy válidos, pero otros no lo son tanto, y lastimosamente son los más populares:

"LOS GAYS son geniales!"
 "Si Dios odia a LOS GAYS, entonces por qué los hizo tan lindos?"

Muy divertidos son, algunos de ellos, pero se pierde el punto: no se trata de que "los gays" tengan el mismo derecho que "los demás", es que no hay "los demás", TODOS SOMOS PERSONAS. Todos somos seres humanos. Todos nacimos con 23 pares de cromosomas y nuestro código genético dice que somos homo sapiens-sapiens.

Y pues como todos somos humanos, todos nacimos de una madre, todos lloramos al nacer, todos tenemos sangre corriendo por nuestras venas, TODOS tenemos los mismos derechos, y esto no me lo pueden refutar, porque bien claro establece el artículo 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que:
Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Ahora que he establecido mi marco de referencia, expongo claramente mi punto: "los gays" NO merecen casarse porque "son gays y son cools y que cutes se ven juntos", merecen casarse por la misma razón por la que yo merezco casarme: porque son seres humanos. Igual que tu. Igual que yo.

Comen, cagan, sangran, lloran viendo Titanic, no entendieron Kafka la primera vez que lo leyeron al IGUAL QUE TU Y YO.

No estamos luchando porque "los gays" puedan casarse. Estamos luchando porque todo ser humano adulto pueda estar unido legalmente a la persona que ama por el resto de su vida, teniendo así todos los derechos y privilegios que dicha unión supone.

Imagínense que aman a alguien, pero no pueden casarse con esa persona. Igual se aman, así que viven juntos el resto de sus vidas. Al morir tu amado/a, su familia quiere enterrarlo, pero tu bien sabías que quería ser cremado y que esparcieran sus cenizas en la bahía. No tienes voz ni voto fren, no puedes hacer nada, porque aunque amaste a esa persona toda tu vida, legalmente NO VALIÓ NADA -Si, legalmente tu amor no vale nada. A los ojos de la sociedad y a fines prácticos, no fuiste nada. Viviste toa tu vida con esa persona porque te dio la gana, y cuando murió, tu opinión sobre cómo manejar las obras fúnebres -aunque tú digas que conociste a esa persona mejor que cualquiera- no vale nada.

Vale bestia, ah?

"Eso ni pasa aw."

Ofi, a TI (si tu orientación es heterosexual) no te pasa. TÚ puedes casarte. Las personas con orientación homosexual no, y ESO vale bestia.

Esta lucha es la misma de siempre. El ser humano parece tener una tendencia innata a diferenciarse de los demás miembros de su especie. Hace 40 años lucharon de esta misma forma por los derechos de "los negros" , y aunque ya esa batalla se ganó y estamos poco a poco saliendo del racismo, aún hoy en día escuchamos a gente decir "es negro, pero es bueno, no anda en nada malo". Qué rayos tiene que ver una cosa con la otra? "es negro, pero" ¿PERO QUÉ?

El "pero" es lo que hay que eliminar.

El "pero" inmediatamente le da un valor negativo a lo que dijiste anteriormente. Decir que "es gay, pero es nice" es decir que normalmente los gays no son "nice", no son "normales", no son personas.

Y no quiero decir que todos "los gays" son "nice" tampoco. "Los gays" no son cool, no son los manes con el mejor fashion style, no son los más artísticos seres humanos sobre el planeta. Son simples seres humanos, y este punto no lo puedo haber dicho mejor Male, mi novia, a quien cito:
Chuso, hablan de los homosexuales como si fueran dioses y no lo son! Son gente normal. Unos caen bien, otros caen mal. Al igual que todo el mundo, no entiendo cual es la vaina y el amor por los gays. Son gente igual que nosotros. 
A esto yo respondí:
Ofi. Pero cabrea que haya gente que los odie y no los deje vivir. A mi me caen mal ciertas personas que siento no aportan nada a este mundo, pero no ando por ahí luchando porque les quiten sus derechos a mantenerse vivos. Los dejo ser, porque a fin de cuentas son personas y tienen su derecho a hacer lo que quieran, igual que yo. 
No nos vayamos a los extremos. No hay que odiar a las personas de orientación homosexual, ni amarlos. Hay que amar a las personas porque las queremos como personas una vez las hemos conocido. No tengo que "amar" a tooodas las personas de orientación homosexual para luchar por sus derechos. Lucho por sus derechos porque los tienen y no están siendo cumplidos. Punto.

No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo. - Voltaire 
Apliquemos las sabias palabras de Voltaire a todo en nuestra vida. No tenemos que amarlos a todos. Sólo tenemos que saber que, sea que odiemos o amemos a alguien, ese alguien igual tiene los mismos derechos que yo, y como ser humano justo que soy, es mi deber el no interferir en el proceso de que dichos derechos se cumplan para todos por igual.

Antes de ya guillarme escribiendo más, mejor termino el post con una conclusión, que es a lo que quiero llegar:

Está bien luchar por la igualdad, pero no luchemos con los argumentos erróneos. No luchemos por los gays porque son gays, ni por los negros porque son negros; luchemos por las personas porque son personas. Porque los mismos derechos que tengo yo como hombre mestizo heterosexual, los tenga también una mujer mongoloide homosexual. Porque todos somos personas. Todos nacimos de esta tierra y volveremos a ella al morir. Nadie merece un trato especial. Todos merecemos el mismo trato justo y las mismas oportunidades.


La próxima vez que vayas a intentar convencer a alguien de que esté a favor del matrimonio gay, no empieces con "man los gays merecen casarse", empieza con "man, toda persona que ame a otra debe tener el derecho de legalizar su unión", y recuerda que cada quien tiene derecho a su opinión. No te molestes si la de otros es diferente a la tuya, expón tu punto de vista, argumenta con buenas bases, y sigue tu vida feliz.

Y a quienes están en contra de la igualdad: Vivamos y dejemos vivir. Nada ganamos luchando para que otros no tengan los mismos derechos que nosotros. A fin de cuentas, que una pareja de hombres o de mujeres se case te afecta tanto como que tu vecino se esté echando un peo en este momento. En nada. Y tiene el derecho a hacerlo, porque tú también lo tienes.

"Carajo."

miércoles, 20 de marzo de 2013

"Nunca andes con un psicólogo" un mito más...


Durante las primeras semanas de este cuatrimestre, el staff Eros, del que formo parte, visitamos a nuestros nuevos compañeros de primer año, nos dividimos en grupos, cada miembro del staff con un grupo, y les hablamos de quienes somos, qué queremos hacer, los conocimos y parqueamos ahí un rato…

En uno de los grupos, una chica me preguntó:
“Si, por ejemplo, él –señaló a un chico que estaba junto a ella- tiene novia ahorita…seguirá teniéndola en cuarto año?”

La pregunta, aunque debo admitir que me gustó porque sentí que mi objetivo de abrir un espacio en el que pudiéramos hablar de absolutamente cualquier cosa fue logrado, me sorprendió. Lo primero que pensé fue “lol qué, eso qué tiene que ver” Pero luego me di cuenta de que mi reacción, como cualquier reacción de quien sea, estaba determinada por mi experiencia, por lo que yo sé sobre relaciones de pareja entre/con psicólogos, y no tomé en cuenta la idea que tenía mi interlocutora tenía sobre los psicólogos, que, al igual que la mía en primer año, estaba nublada por la opinión popular que, lastimosamente, casi siempre es errada.

“Los psicólogos viven analizando a todo el mundo” 
“Los psicólogos se creen mejor que todo el mundo y que saben todo” 
“Los psicólogos son unos creídos, con ellos no se puede hablar sin que te PSICOANALICEN”

Todas estas son ideas que uno difícilmente no ha escuchado antes de entrar a la carrera, y como todo estímulo que se nos repite mucho, terminamos incorporándolo, en pequeña o gran medida, a nuestro pensamiento.

En primer momento no pensé en todo esto, mi egocentrismo (bien niño de 5 años, Piaget habría sentido pena ajena conmigo) como futuro psicólogo reforzado por ya tres años de carrera y constante contacto con psicólogos profesionales, me había cegado ante estos mitos que aún existen entre el panameño.

“¡Nunca andes con un Psicólogo! ¡Qué pereza! ¡Viven psicoanalizándote! ¿Te imaginas las peleas? Nombre, insoportables…No has ni empezado a hablar y ya saben todo lo que les vas a decir...”

Pues les diré lo mismo que le dije a mi compañera aquel día, y recalco antes de que se formule sobre mí una idea errónea: no me considero ni creo autoridad ni ejemplo sobre relaciones amorosas. Hablo únicamente desde mi experiencia, desde lo que para mí ha funcionado y cómo veo este tema yo.

Ahora sí, les digo: una relación con o entre psicólogos es igual de complicada que una relación entre cualquier otro ser humano.

Nunca he entendido esta mitificación que se les da a los Psicólogos, no somos dioses, ni semidioses, ni miembros de una sociedad élite de individuos sobrenaturales a quienes las leyes comunes de interacción social no afectan. Somos humanos. Humanos que decidieron estudiar y dedicarse a la psicología, el estudio de la mente humana, si, pero eso  no nos hace mejor o peor que nadie, en ningún aspecto, mucho menos en las relaciones.

Caramba, si fuera verdad que usamos la psicología en todo momento y en toda relación, nuestros conocimientos en desarrollo humano harían que nuestros hijos fueran perfectos…y créanme, conozco a hijos de psicólogos que son menos funcionales que cualquiera.

Okok, me descarrío un poco… Lo que quiero decir es que las relaciones son complicadas. Tanto para un psicólogo como para un vendedor de raspaos. Ser psicólogo no me hace estar ‘psicoanalizando’ a mi pareja todo el tiempo. No es como que si le regalo una paleta a mi pareja y me la niega porque “no le gusta la paleta de guineo” ya yo me voy a meter en guillas de que nunca obtendré sexo oral de ella, y a formular técnicas de condicionamientos para que le gusten las paletas (pongo el ejemplo así bien pintoresco, pero son cosas que la gente en verdad piensa que uno hace!)

Somos psicólogos, no el Profesor X, ni sabemos legeremancia.

Que el man este tenga novia en primer año y en cuarto no, no va a depender de lo que estoy estudiando. Puede que el pelao siga con su novia en cuarto, puede que no…puede que la man lo queme, o él a ella, o simplemente se den cuenta de que no se quieren, o se ‘apague la llama’, o a él le gusten las llamas, qué se yo.

Bien dijo Freud que una persona sana es aquella capaz de trabajar y amar. Lo que creo que a muchos no nos quedó claro, o pasamos por alto, fue que estas no son variables mutuamente excluyentes. Tengo que amar mi trabajo para hacerlo bien, y tengo que trabajar en mi relación amorosa para que esté bien.  Y TODOS tenemos que hacerlo. TODOS. Psicólogos, enfermeros, pediatras, taxistas, contadores, etc, etc, etc…

Si, tener una relación con un psicólogo/a es difícil, porque son seres humanos y tener una relación con otro ser humano es difícil! Tienes que abandonar a tu narcisismo y construir un nuevo tipo de narcisismo compartido con esa persona amada, tienes que bajar la guardia y dejarte ser vulnerable, dejarte inundar por una ola de sentimientos que no conoces y que quizá jamás puedas articular en palabras, acostumbrarte a nuevos patrones de conducta, nuevas actividades, en fin…adaptarte a esa persona, y que ella se adapte a ti, porque se aman. Pero, de nuevo, eso lo tenemos que hacer todos.

Y vaya que es hermoso trabajar por mantener una relación de pareja…porque, chuso, si de verdad se aman, sí que vale la pena. Se los digo yo que ya llevo dos años y contando con mi novia que también estudia psicología, y a veces el ser psicólogos ha hecho la cosa más fácil, otras lo ha hecho más difícil, así como actúa cualquier característica de personalidad de cualquiera en cualquier relación.

Los psicólogos no somos complicados. El ser humano es complicado. Eso es lo hermoso de él.

El conocimiento en psicología se incorpora a nuestra personalidad y es notable en nuestra conducta, si, así como es notable la arquitectura en un arquitecto. Pero como seres humanos, sin términos ni guillas psicológicas, es cierto que todos idealizamos nuestras relaciones y a nuestras parejas, y hay que dejar de hacerlo.

Todos tenemos imperfecciones, pero amar a alguien es ver la belleza que hay más allá de las imperfecciones y trabajar en limar esas asperezas. Más o menos como una terapia bien humanista jaja …“no guilla psicológica” dale aw..

"De todo hay en la viña de Freud", de psicología y ateísmo.


A un compañero de clase le preguntó un niño durante su práctica en una escuela: “Eres psicólogo?” mi compañero respondió que si, a lo que el niño replicó: “Ah, entonces eres ateo?”.

Este pequeño episodio producto de la inocente pero ya moldeada mente de un infante me hizo pensar: caramba, ¿por qué piensan que los psicólogos somos ateos?

Antes que nada, quiero dejar en claro que no soy ateo. Creo fielmente en Dios. Sin embargo, soy un hombre de ciencia, y como tal, intento mantener mi mente abierta antes los diferentes puntos de vista (bien sustentados) que se tienen sobre la existencia o inexistencia de una entidad suprema creadora de todo lo conocido. Dentro de este marco deseo se entienda este post como no más que una examinación a una opinión más o menos popular que he notado se tiene respecto a los psicólogos: que somos ateos.

La psicología es una ciencia. Sigue el método científico, se basa en teorías y en el empirismo para sustentarlas. No somos, como señaló uno de nuestros profesores, una “psicología de ocus-pocus”. No somos magos, ni hacemos milagros, ni somos sacerdotes que reciben confesiones. Somos mujeres y hombres de ciencia, y como tales, no podemos cerrar la mente ante el hecho de que no existen pruebas concluyentes que certifiquen la existencia de Dios.

Ahora, ¿esta falta de pruebas convierte a ese Dios en no más que el producto de una necesidad del hombre por tener algo en qué creer? ¿Son Dios y la religión no más que productos de la neurosis colectiva humana?

Aquilino Polaino-Lorente, en su escrito “Freud y la Religión” (que pueden leer acá) resume la opinión freudiana sobre la religión en el siguiente silogismo:

  • La religión conduce y acrecienta el narcisismo humano (al posibilitar la vivencia de una omnipotencia simbólica sostenida por la imaginación).
  • Todo narcisismo es una neurosis (en cuanto que aparta al hombre del principio de la realidad).
  • Luego la religión neurotiza.


Muchos psicólogos ateos concuerdan con esta concepción de la religión. Pero son muchos, no todos, y quizá tampoco la mayoría.

Entramos entonces en el tema en cuestión: ¿es necesariamente el/la psicólogo/a ateo/a?

La inmediata y obvia respuesta es: No. Somos psicólogos en formación, sabemos que existen las diferencias individuales, la crianza, el hecho de que vivimos en una cultura tremendamente influenciada por la religión católica y muchos otros factores que hacen imposible que todos pensemos o creamos en lo mismo, de la misma manera.

Y es aquí donde está el punto clave: en la frase “de la misma manera”. Si bien yo creo en Dios, probablemente no creo en él como otros católicos creen en él, o de la forma en que evangélicos, musulmanes, o de cualquier otra religión creen. Nadie cree, piensa ni se comporta de la misma manera que nadie. Cada hombre es un mundo, y si bien es posible detectar similitudes en los patrones de personalidad humana, nunca dos personas pensarán igual.

"Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos." -Sigmund Freud 

Creo que la manera en que se creen en Dios es lo importante en este tema. Quien crea ciega y fanáticamente en Dios, probablemente no salga de esa caja -y le digo caja no por criticar la creencia en lo divino, sino porque creer fanáticamente en cualquier cosa sin aceptar (aunque no se comparta) ningún punto de vista que no sea el propio, para mi, es de mentes débiles (como la de un narcisista)- probablemente esta persona tendrá problemas en aceptar el conocimiento científico que apunta en dirección contraria a sus creencias, pero quien, por lo contrario, tiene una visión más flexible de lo divino, de Dios y de su relación con la existencia de este universo, no verá la relación entre lo científico y la religión como una calle que se divide en dos, y que sólo se puede escoger uno de los dos caminos y olvidar por completo el otro, sino como otro punto de vista de la realidad, producto de la maravillosa mente humana y que puede o no tener que ver con lo divino, pero no por ello es más o menos que la creencia religiosa.

Para mi la religión y la ciencia no son variables mutuamente excluyentes, y creo que es esto lo que me permite seguir orando todas las noches sin dejar de creer en la ciencia.

Como en todo, los extremos son malos. Cerrarse ante la posibilidad de estar equivocado es el peor error que un hombre de ciencia puede hacer. Que cualquier hombre puede hacer, en realidad. ¿Han notado lo difícil que es entablar conversación sobre cualquier tema con un fanático religioso, no siendo uno fan del dogma religioso? Es ridículamente difícil no salir molesto y quedar diciendo “¡CON ESTE MENTE CERRADA NO SE PUEDE HABLAR!”

Pero al decir eso, ¿no estamos cerrándonos nosotros también?

No digo que tengamos que creer en todo, digo que podemos creer en lo que queramos creer y mantenernos fieles a nuestra creencia sin tener que encerrarnos en una burbuja dentro de la cual no vemos, escuchamos ni aceptamos ningún otro punto de vista que difiera ligeramente del nuestro.

No hay perspectivas buenas ni malas. Sólo hay perspectivas. Lo que te sirva a ti, pues te sirve y bien por ti, pero no será lo que le sirve a todos. No caigamos en la trampa de creer tener la verdad absoluta sobre las cosas, tal cosa no existe. La verdad es subjetiva. Cada quien se fabrica su propia verdad y, siempre y cuando no seas un psicótico, pues tu verdad es lo que te hace funcional A TI. Pero no podemos decir que mi verdad o la tuya es la que funciona, porque todas funcionan para cada quien (de nuevo, siempre y cuando no sean producto de una psicosis).

Creo que lo que intento decir es: hay psicólogos ateos tanto como hay no ateos así como también hay personas homosexuales como no homosexuales, negras y blancas, bajas y altas, que les gusta pokemon o no, etc., etc… ¿Eso significa que somos diferentes?

¡CLARO QUE SI! ¡TODOS SOMOS DIFERENTES!

Todos pensamos diferente, todos creemos diferente, todos tenemos una mente que es un mundo totalmente diferente al de cualquier otro ser humano que haya existido en la historia. Y eso, precisamente, es lo hermoso del ser humano y de nuestra carrera, ¿o no?

…y no, no todos los psicólogos son ateos, ¡carajo!